AMIG@S
Después de 2 largos años de un empleo precario, decido cambiar de ambiente, buscar "algo mejor".... y caí en donde estoy... Conocer nueva gente me resulta un tanto difícil, aunque mi perro insiste en que soy demasiado "sociable", pero me es difícil sobre todo pensando que tendría que tragarme las conversaciones de 'mujeres' que tanto me desagradan, y donde yo trabajo, son sólo mujeres, así que sigo estando obligada a saber que pasa con los personajes de todos los programas de televisión o teleseries nocturnas o qué se yo (me pregunto cómo lo harán si pasan todo el día trabajando.. a qué hora verán televisión!). Pero ya, el ser humano es un ser sociable intrínsecamente, no? Mi sociabilidad comienza desde fuera, desde otro punto en donde no tiene que ver mucho el trabajo y comencé tratando de hacer amistades desde ahí, con un vaso de vino, con una botella de cerveza, en un parque, en un asado, por un libro, por una película... cualquier cosa que le pueda interesar a alguien a parte de mi... y así se fue dando mi amistad con dos mujeres en particular, las cuales ya eran amigas desde hace muchos años, una especie de parientes, según ellas, ya adultas al borde de los 40, una, polola de un hermano de la otra pero que vivía en Estados Unidos; y la otra, al parecer tenía un cuento con el hermano de la primera... así parece... así se entiende ¿?. Entre chelas, vinos, asados nos fuimos conociendo un poco más y mi perro (que me habla y me da consejos) insistía con ladridos un tanto maliciosos que yo no quería escuchar o más bien daba lo mismo para el caso, la condición de estos dos personajes. Toda una vida inventada.
Yo nunca he sido muy expresiva en mis sentimientos con la gente, aunque lo he ido superando, pero en el transcurso de la vida me he ganado apodos como 'la señorita Rotermayer' o la 'dama de hierro'... sin saber los demás de mis sensibilidades... Bueno!
Ya con una pseudoamistad entre las tres, una de ellas se me acerca un día en la oficina y me comenta que su hermano había terminado la relación con 'nuestra' amiga por que tenía otra mujer por allá por los United States y que no volvería a este chilito tierno y acogedor. ¿Qué puedo hacer yo?, me dije. No sé ni qué decir, menos qué hacer! mis sensibilidades están distorsionadas, entiendan!! Cuando la amiga 'abandonada' llega a la oficina, yo, en un acto de solidaridad forzada, me acerco y trato de que las palabras atinadas me salgan de la boca, pero al fin no digo nada... Nos vamos al baño, ella llora y yo, en reacción solidaria, lloro con ella (era lo mejor que podía hacer en vez de tratar de hablar y decir estupideces).
Y, las tristezas pasan, y las borracheras siguen y 'algo pa`la mente' nos acompaña también. En una de esas, en la casa de la hermana del que abandonó a la otra, estábamos las tres reunidas, hablando de todo un poco, de muchas cosas, y ella dice a la otra, sin ningún preámbulo "le voy a contar"... yo, entre mí pienso -¡mierda!- porque intérnamente sé lo que me dirán y mis sensibilidades traspuestas, trasnochadas, confundidas no me ayudaran nuevamente en nada. Desde el primer minutos que dijo 'le voy a contar', pasan otros 10 más, basados en una discusión entre ellas ya que la otra dice no estar muy de acuerdo... -¿de acuerdo en qué?- me preguntaba yo, entre mi media borrachera, callada como una mula, pensando en cuándo se pondrán de acuerdo ¡si total yo ya sé, qué tanta cosa! Miro a una y a la otra en su pequeña discusión para decidir y mi pensamiento cambia y me pregunto -¿Me estarán hueviando...?-
Por fín se deciden.. me lo dicen... y yo, obvio! NO SÉ QUÉ DECIR -¿tanta vuelta para esto?-, pienso... y sólo se me ocurre, estúpidamente, reclamar mis lágrimas en el baño de mujeres, entre risas, nerviosa... pienso... son las 3 de la madrugada y yo metida ahí, por Conchalí. Algunas palabras como "me lo imaginaba" salen de mi boca o "no me preocupa, somos amigas igual"... y por último "llámame a un radiotaxi... me tengo que ir..."
Llegué a mi casa, eran las 4 de la madrugada. Mi perro me esperaba en la puerta de la casa.. yo le hablo y le digo lo que pasó, que me habían confesado todo. El me mira y me responde: "Yo te lo dije"
