Fastidio

Ya ni siquiera miedo he logrado obtener de mi alma. Mi corazón sigue latiendo. Mi corazón de perra sigue saliéndoseme por la boca por tristezas y soledades mal cuidadas. Mal cuidada vida. Mal cuidada cabeza de perra en celo y vagabunda.
El miedo no existe, es simbólico. A eso le tememos: a los símbolos.
A veces mi deseo se basa en el dormir, dormir tranquila, suave, bajo frazadas que calienten mi cuerpo y con una cómoda y gran almohada en donde pueda dejar todos los pensamientos del día pasado, para luego al despertar en la mañana no recordar nada y ser pseudamente libre de recuerdos.
Me autofastidio.
Y me seguiré fastidiando persécula
Carlos Saravia dijo
Vaya, casi como si estuvieramos encontrándonos en los cafecitos o en los baruchos de Barrio Brasil o Yungay... por Alameda o al rededeor de los ceniceros del "Mesón Danés", entre el humo del "Café Brazil" y su avalancha de consignas, un gusto, un verdadero gusto encontrarte por acá entre letras, articulos, escritos... inquietudes.
Un Abrazo...
Carlos, aproblemado con la sintaxis...
30 Agosto 2006 | 08:24 PM